Fascitis plantar

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La fascia o aponeurosis plantar es una capa de tejido fibroso que cubre el suelo de la bóveda plantar del pie. Va desde el talón, extendiéndose por la planta del pie hasta la parte anterior, donde se inserta bajo las cabezas de los metatarsianos. La fascia plantar se divide en tres partes; media, lateral y medial. La aponeurosis plantar, que corresponde a la fascia plantar media, es una lámina plana muy resistente, gruesa en su parte posterior y más delgada anteriormente.

Tiene forma triangular de vértice posterior en la zona de inserción en el calcáneo.

La función de la fascia plantar es dar soporte a todo el arco del pie, absorber los impactos y repartir las cargas a las que se ve sometida la estructura del pie.

Por diversas causas, la fascia plantar puede verse sometida a un exceso de tensión, generando una inflamación y originando el cuadro médico conocido como fascitis plantar.

Diagnóstico

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El diagnóstico se establece en base a la clínica que presenta el paciente y se confirma mediante la exploración clínica y las pruebas de imagen.

En la exploración física es característico que el dolor se agrave con la presión profunda y selectiva en el borde interno y centro del talón. Otra maniobra que suele aumentar el dolor en casos de fascitis, es el estiramiento de toda la zona plantar del pie,

realizando una flexión dorsal pasiva forzada del pie y de los dedos, lo que provoca un aumento de la tensión de la fascia.

Además de la clínica y de la exploración, son imprescindibles las pruebas de imagen para confirmar la lesión, las cuales son eficaces en un 80% de los casos. Será necesaria una resonancia magnética o en su defecto, una ecografia (eficaz y más barata). La radiografía, en esta lesión, aporta escasa información, aunque puede servir para descartar lesiones óseas.

Tratamiento

Será llevado a cabo a través de un equipo multidisciplinar, en el que la fisioterapia y la podología jugarán un papel fundamental en la recuperación.
Como ya he mencionado anteriormente, una de las posibles causas de esta lesión, es una alteración de la mecánica del pie. Por lo tanto, además del fisioterapeuta, será muy recomendable una valoración y tratamiento de podología. Ellos se encargará de realizar un estudio detallado de la biomecánica de la marcha y de la conformación anatómica del pie, para tratar de combatir los posibles defectos estructurales o dinámicos de la marcha con unas plantillas (ortesis plantares).